13 oct 2008

Caso Stefano Borgonovo impulsa investigación médica del SLA


El fútbol italiano comienza a asumir, después de años de silencio, que quizá tiene entre manos una enfermedad profesional y un problema muy serio. Son demasiados muertos, hasta ahora 15, y muchos jugadores fulminados, un total de 51. La Esclerosis Lateral Amiotrófica (SLA, en sus siglas en italiano) es una enfermedad degenerativa que ha demostrado en el Calcio una incidencia seis veces superior a la media de la población italiana.

¿Por qué haber jugado al fútbol en Italia significa correr el riesgo de quedar tetrapléjico y sin habla? Nadie lo sabe, pero lo cierto es que está ocurriendo. Sólo con el partido de homenaje a Stefano Borgonovo, internacional y delantero del Milan de Sacchi, el Calcio ha cogido el toro por los cuernos. La imagen de Roberto Baggio llevando a su antiguo compañero en silla de ruedas ha impactado a todo el país. Gullit no pudo evitar las lágrimas.


Jugaron el Milan y la Fiorentina actuales y algunos de sus jugadores históricos -Baresi, Albertini, Donadoni, Branca, Antognoni...-, con la selección 'azzurra' al completo sentada en la tribuna. Al terminar, la emoción se tocaba. Cannavaro incluso propuso una tasa sobre las nóminas de los futbolistas para financiar la investigación médica. La federación anunció que 150.000 euros de la recaudación del próximo partido de Italia, este miércoles, se destinarán a un grupo médico que estudia la enfermedad. Es la primera vez que el Calcio da un paso elocuente para abordar el problema de la SLA. Hasta ahora miraba para otro lado. La noticia de la muerte de algún jugador más famoso, como Gianluca Signorini, del Genoa, en 2002, sacaba a la luz la cuestión de vez en cuando. Sin embargo, el fondo del asunto era demasiado incómodo y no llegaba a abrirse un debate público: la principal sospecha recae sobre el dopaje o la saturación de medicamentos a la que se ha sometido a los jugadores.

«En casa tengo una decena de fotos de equipos llenos de muertos, como una del Cesena que tiene más cruces que un cementerio», ha dicho Gianluca De Ponti, ex-delantero del Cesena, Avellino y Bologna en los setenta. Él es uno de los afectados por la enfermedad misteriosa. Aunque no hay una teoría aceptada, lo tiene bastante claro: «Son demasiadas casualidades. Nos metíamos de todo, Micoren, Cortex, Voltaren, e inyecciones, anti-inflamatorios, quién sabe lo que había dentro». La SLA tomó el nombre de enfermedad de Gehrig por un jugador de béisbol norteamericano, muerto en 1941, uno de los primeros casos relevantes. El primero registrado en Italia es Armando Segato, de la Fiorentina, fallecido en 1973 a los 44 años. Luego le han seguido nombres como Bernardini, ex-seleccionador, Rognoni (Milan), Vincenzi (Sampdoria), Gritti (Lazio, Avellino),... O hasta un árbitro, Nuvoli. Otro caso sorprendente fue el de Minghelli, del Torino, fallecido en 2004 con sólo 31 años.

El investigador

Desde el punto de vista médico, una de las pocas certezas es que se debe tener una predisposición genética para padecer la SLA. Es un misterio qué factor la desencadena después. Un fiscal de Turín, Raffaele Guariniello, lleva años investigando el fenómeno, repasando el historial médico de generaciones de futbolistas. Hasta se ha valido de las colecciones de cromos de Panini para no dejarse a nadie. En total, su lista es de 24.000 jugadores, desde los sesenta a 2007, y se ha centrado en una muestra de 7.325. «Esperaba encontrar una media de 1,24 casos, según los parámetros normales, pero salieron 6,45», ha explicado. El dopaje es su principal hipótesis de trabajo, así como el abuso de fármacos, pero todavía no está claro. Lo único que hay, por el momento, son pistas. Por ejemplo, hay seis equipos 'malditos': Fiorentina, Torino, Genoa, Sampdoria, Como y Pisa. Casi todos los afectados son deportistas que han jugado a partir de 1980, fechas que coinciden con la entrada del dopaje moderno en los vestuarios.

Otro dato intrigante es que la mayoría son centrocampistas y, por ejemplo, no hay un solo portero. Aquí se abre otra tesis: el origen puede estar en los golpes y traumatismos habituales en la cabeza o las articulaciones, pues el centrocampista es el jugador más de choque. La última teoría pone bajo sospecha los pesticidas o fertilizantes usados en el césped de los estadios. El fiscal Guariniello ya está interrogando a jardineros y personal de mantenimiento de los clubes más tocados. Pero una vez abierto el debate sobre la enfermedad, se empieza a discutir de otro mayor: ¿será un mal exclusivo del Calcio o también de cualquier liga profesional, incluida la española? En Italia ha terminado por salir a la luz sólo porque alguien se ha molestado en investigarlo. (Fuente)

2 comentarios:

  1. 0ola que las me gustaria que ustedes me pudieran ayudar mi tio sufre de esta enfermdad pero aqui en mexico no recibimos demasida ayuda y su estado cada vez va empeorando si me pudieran ayudar selos ageadeceria
    att rubi itamr martinez vital

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