Un puñado de buenas estadísticas sobre Twitter publica Techcrunch.com.
La fuente es la cuenta oficial @twitterglobalpr y los datos son una prueba más de cómo Twitter sigue creciendo.
Se generan 155 millones de tweets al día (el año pasado, en este mismo mes, la cifra era de 55 millones).
El crecimiento es de 41% (en relación a enero).
Hubo un aumento del 52% en suscripciones mensuales a Twitter entre diciembre y marzo. En Estados Unidos, hubo un 57% de incremento.
El uso de Twitter desde el móvil se incrementó en un 50%.
El aumento de usuarios de Twitter mensual se da así: 104% usa Android, el 72% iPad, el 55% iPhone, y el 51% Blackberry.
Vía Clases de Periodismo.
Foto Hey! You with the Camera! Buzz Off!!
“Los riesgos de confiar en la energía nuclear se han materializado, de nuevo, en su peor magnitud y han desmontado uno de los grandes mitos de nuestro siglo, el de que la energía nuclear es segura.
…una imagen vale siempre más que mil palabras y la de los reactores de la central de Fukushima no deja lugar a dudas. Si las nucleares fueran tan seguras, las compañías eléctricas que las gestionan asumirían el 100% de la responsabilidad civil, por los daños que provocan ¿no?"
Por J.L García y A. Vila en Greenpeace.

El riesgo para la salud no sólo depende de la intensidad de la radiación y de la duración de la exposición, sino también del tipo de tejido afectado y de su capacidad de absorción. Por ejemplo, los órganos reproductores son 20 veces más sensibles que la piel.
Dosis aceptable de irradiación
Hasta cierto punto, las radiaciones naturales (emitidas por el medio ambiente) son inofensivas. El promedio de tasa de dosis equivalente medida a nivel del mar es de 0,00012 mSv/h (0,012 mrem/h).
La dosis efectiva (suma de las dosis recibida desde el exterior del cuerpo y desde su interior) que se considera que empieza a producir efectos en el organismo de forma detectable es de 100 mSv (10 rem) en un periodo de 1 año.
Los métodos de reducción de la dosis son: 1) reducción del tiempo de exposición, 2) aumento del blindaje y 3) aumento de la distancia a la fuente radiante.
A modo de ejemplo, se muestran las tasas de dosis en la actualidad utilizadas en una central nuclear para establecer los límites de permanencia en cada zona, el personal que puede acceder a ellas y su señalización:
Dosis efectiva permitida
La dosis efectiva es la suma ponderada de dosis equivalentes en los tejidos y órganos del cuerpo procedentes de irradiaciones internas y externas. En la Unión Europea, la Directiva 96/29/EURATOM limita la dosis efectiva para trabajadores expuestos a 100 mSv durante un período de cinco años consecutivos, con una dosis efectiva máxima de 50 mSv en cualquier año, y existen otros límites concretos de dosis equivalentes en determinadas zonas del cuerpo, como el cristalino, la piel o las extremidades, además de límites concretos para mujeres embarazadas o lactantes. Para la población general, el límite de dosis efectiva es de 1 mSv por año, aunque en circunstancias especiales puede permitirse un valor de dosis efectiva más elevado en un único año, siempre que no se sobrepasen 5 mSv en cinco años consecutivos.
En el caso de intervenciones (emergencias radiológicas), sin embargo, estos límites no son aplicables. En su lugar se recomienda que, cuando puedan planificarse las acciones, se utilicen niveles de referencia. En estos casos, las actuaciones comienzan cuando la dosis al público puede superar los 10 mSv en dos días (permanencia en edificios). En cuanto a los trabajadores, se intentará que la dosis que reciban sea siempre inferior al límite anual, salvo en medidas urgentes (rescate de personas, situaciones que evitarían una dosis elevada a un gran número de personas, impedir situaciones catastróficas). En estos casos se intentará que no se supere el doble del límite de dosis en un solo año (100 mSv), excepto cuando se trate de salvar vidas, donde se pondrá empeño en mantener las dosis por debajo de 10 veces ese límite (500 mSv). Los trabajadores que participen en acciones que puedan alcanzar este nivel de 500 mSv deberán ser informados oportunamente y deberán ser voluntarios.
La dosis efectiva es una dosis acumulada. La exposición continua a las radiaciones ionizantes se considera a lo largo de un año, y tiene en cuenta factores de ponderación que dependen del órgano irradiado y del tipo de radiación de que se trate.
La dosis efectiva permitida para alguien que trabaje con radiaciones ionizantes (por ejemplo, en una central nuclear o en un centro médico) es de 100 mSv en un periodo de 5 años, y no se podrán superar en ningún caso los 50 mSv en un mismo año. Para las personas que no trabajan con radiaciones ionizantes, este límite se fija en 1 mSv al año. Estos valores se establecen por encima del fondo natural (que en promedio es de 2,4 mSv al año en el mundo).
Las diferencias en los límites establecidos entre trabajadores y otras personas se deben a que los trabajadores reciben un beneficio directo por la existencia de la industria en la que trabajan, y por tanto, asumen un mayor riesgo que las personas que no reciben un beneficio directo.
Por ese motivo, para los estudiantes se fijan límites algo superiores a los de las personas que no trabajan con radiaciones ionizantes, pero algo inferiores a los de las personas que trabajan con radiaciones ionizantes. Para ellos se fija un límite de 6 mSv en un año.
Además, esos límites se establecen en función de ciertas hipótesis, como es la del comportamiento lineal sin umbral de los efectos de las radiaciones ionizantes sobre la salud (el modelo LNT). A partir de este modelo, basado en medidas experimentales (de grandes grupos de personas expuestas a las radiaciones, como los supervivientes de Hiroshima y Nagasaki) de aparición de cáncer, se establecen límites de riesgo considerado aceptable, consensuados con organismos internacionales tales como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y a partir de esos límites se calcula la dosis efectiva resultante.
Foto Radioactivity.
Vía Wikipedia.

Un terremoto de magnitud 8,9 en la escala de Richter afectó las costas de Japón, generando destrucción y un tsunami que alcanzó una altura en Ofuntario de 10 metros, produciendo destrucción en el país.
El sismo se produjo a las 14.46 horas (local), a 32 km en el mar frente a las costas de Sendai. La intensidad registrada habilitó los sistemas de alertas de tsunami, siendo evacuada una gran cantidad de personas de las costas en los escasos minutos antes de la llegada de la ola. Las olas llevaron una gran cantidad de restos al interior de las costas, inundando varios metros al interior del territorio japonés, afectando a toda la costa que da al Océano Pacífico.
Por el momento, se registran 133 muertos y 531 desaparecidos, pero no se descartan más muertos por el movimiento telúrico y sus consecuencias. En las centrales nucleares del área fueron suspendidos sus funcionamientos y se declaró una alerta en una, por un incendio que según las fuentes oficiales, se está controlando.
Los sismos en Japón son frecuentes, pero este ha sido calificado por su magnitud, como el más destructivo siendo el quinto más fuerte de la historia, superando el ocurrido en Chile hace más de un año.
Vía Wikipedia.
Foto: Nipones se protegen en los espacios públicos - Japan's earthquake.